Nuestro Jardín
Nuestro Jardín de Infantes es un espacio pensado para jugar y aprender. Cuenta con una gran variedad de materiales que permiten a los chicos explorar, crear, inventar, expresarse, equivocarse y descubrir.
Durante toda la etapa preescolar, desde la sala de 2 años hasta la de 5 años, realizamos un constante seguimiento de los chicos con la colaboración de la psicóloga educacional, logrando paulatinamente una articulación óptima con el nivel Primario.
Nuestro Jardín de Infantes es bilingüe. Estimulamos la comprensión y la comunicación oral del idioma Inglés a través de situaciones de juego para que los chicos puedan expresarse espóntaneamente.
Trabajamos en distintas modalidades de acuerdo a las edades de los chicos. Nuestras actividades se planifican en Unidades Didácticas y Proyectos.
A través del juego y de actividades plásticas, científicas, literarias y musicales, los chicos se apropian de saberes nuevos y empiezan a conocer la realidad.
Las clases de Música y de Educación Física están a cargo de profesores especializados.
La Fiesta de Educación Física es una gran celebración que convoca a nuestros padres, sus chicos y los maestros del nivel.
Compartimos un día al aire libre disfrutando juntos de actividades recreativas y deportivas.
El trabajo con la heterogeneidad cultural
En el Jardín Bayard asumimos el compromiso de trabajar con la diversidad cultural. Esta propuesta brinda la oportunidad de enriquecerse en el intercambio con las diferentes culturas.
Al mismo tiempo, propone construir una actitud que supere la simple contemplación de las diferencias e invita a conocerlas y comprenderlas.
La heterogeneidad enriquece nuestra identidad articulando lo diverso en un contexto superador de las individualidades.
El afecto y la motivación como condiciones de aprendizaje
Para que el aprendizaje pueda generarse creamos un ambiente emocionalmente adecuado. Un espacio de relaciones interpersonales en donde predominen la aceptación y el respeto mutuo, que surge del cuidado hacia los otros: niños y adultos.
Nuestras clases se desarrollan en ambientes seguros y cómodos para poder crear y expresarse con libertad; estas son las condiciones para que los chicos puedan participar, equivocarse, corregir y poner a prueba lo que van aprendiendo.
Para favorecer el desarrollo integral del niño, transmitimos seguridad, tranquilidad y afecto, condiciones que resultan fundamentales para que puedan resolver conflictos, sintiéndose valorados, capaces y autónomos.
La importancia de trabajar con pares
En nuestro jardín se promueve el trabajo en equipo como modalidad de construcción de conocimiento. A partir del trabajo con pares se enriquecen y complementan las ideas y propuestas. La posibilidad de escuchar, interactuar y tomar decisiones con otros, genera aprendizajes más ricos, no sólo en cuanto a lo académico si no a las actitudes que esta dinámica requiere. El trabajo en equipo permite conciliar diferencias, flexibilizar perspectivas, encontrando soluciones creativas a los interrogantes que estimulan la motivación y la confianza necesarias para seguir aprendiendo. Cooperar con los demás favorece la adquisición de destrezas como saber escuchar, aprender a decir que no, exponer ideas, actuar con autonomía, que sólo se aprenden en la interacción.
Las normas, hábitos y valores
Asumimos el compromiso de compartir con las familias la educación moral de los alumnos como una tarea fundamental.
Trabajamos de manera intencional y sistemática sobre las normas, hábitos, valores y actitudes, convirtiéndolas en objetos de enseñanza.
Creemos que la formación de hábitos es primordial para educar hacia la autonomía, para que los niños puedan desarrollarse de manera independiente. No como un fin en sí misma si no como un primer paso hacia un pleno desarrollo de la persona y como futuro ciudadano.
Las normas plantean límites, lo que se puede o no se puede hacer en el jardín; la claridad con que se expliciten y practiquen asegura la posibilidad de la tarea y la convivencia en armonía.